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jueves, 7 de octubre de 2010

Simplemente hay que leerlo!...

La viveza, entre la inteligencia y la estupidez
-Por Marco Denevi.
Hace aproximadamente 20 años para el Diario La Nación.

Frente a un problema concreto, la reacción mental del hombre inteligente es dinámica: buscará el camino de la solución, a menudo a través de exploraciones, de asedios desde distintos flancos, de razonamientos abandonados en un punto y recomenzados en otro, hasta encontrar la salida. En latín, salida se dice exitus, que los ingleses tradujeron por exit. La inteligencia conduce al éxito.

Ese mismo idioma, madre del nuestro, cuyo estudio hoy les parece superfluo a algunas autoridades universitarias, tiene un verbo, stupere, que significa quedarse quieto, inmóvil, paralizado y, en sentido traslaticio, mentalmente detenido como delante de un cartel que dijera stop.

De ahí deriva la palabra estúpido: hombre que permanece entrampado por un problema sin atinar con la salida, aunque a veces adopte la agitación convulsa de una mariposa encandilada por una luz muy fuerte o los movimientos desesperados de un animal dentro de una jaula. Hablo siempre de lo que ocurre en la mente. Las dos únicas reacciones del estúpido serán la resignación o la violencia, dos falsas salidas, dos fracasos.

Salvo casos patológicos, todos somos inteligentes respecto a un tipo de problemas y estúpidos respecto a otro tipo de problemas. Pero nuestra inteligencia y nuestra estupidez no dependen de nuestra moral. Hay inteligentes moralmente canallas y hay estúpidos moralmente intachables. Cuánto la inteligencia y la estupidez le deben a los genes y cuánto a la educación (digamos, a la gimnasia) es un asunto que dejaré de lado para que no me usurpe todo el espacio del que dispongo.

Pero no querría pasar por alto un dato: sin el auxilio del intelecto, esto es de la capacidad del análisis critico del problema, y sin la posesión de conocimientos relacionados con ese problema y adquiridos por experiencia propia, o por revelación ajena, la pura inteligencia no llegaría muy lejos en el camino del éxito. La estupidez, por mas que acumule conocimientos, no sabe que hacer con ellos. Y no es raro que un intelectual, ducho de análisis critico, sea incapaz de hallar soluciones.

Sabiduría

El desarrollo, en un mismo individuo, de la inteligencia, del intelecto y de los conocimientos bien puede llamarse sabiduría, si no en la aceptación teísta que le dan las Escrituras, por lo menos como tributo humano susceptible de adquisición y de pérdida. Pero aunque no haya sabios in omni re scibile, y hasta Leonardo Da Vinci falle en sus experimentaciones con los óleos y pigmentos de sus cuadros y Albert Einstein no acierte en ubicar el hotel donde se aloja, ambos merecen el título de sabios no menos que Plinio el Viejo, muerto sin embargo, según Suetonio, a causa de una estúpida temeridad.

Con alguna frecuencia la realidad nos pone, de momento, mentalmente paralíticos. Es cuando decimos que estamos estupefactos, lo cual significa "estar hechos unos estúpidos". La inteligencia, si la tenemos, vendrá a rescatarnos de esa pasajera estupidez que, por no ser insalvable, se llama estupefacción. A propósito: alguna vez Solyenitzin escribió que la televisión nos sume en largos intervalos mentales de inmóvil estupor. ¿Dispondremos de la suficiente inteligencia como para no ser dañados por los poderes estupefacientes de la hogareña y diaria televisión?.

Situada a mitad de camino entre la inteligencia y la estupidez, la viveza comparte con la inteligencia, el dinamismo mental y, con la estupidez, la incapacidad de encontrar la solución a un problema. Se mueve, pero no en dirección de la salida ¿hacia donde se dirige? Ese es su secreto, la formula que le permite ponerse a resguardo de la humillación y del desprestigio que sufre la estupidez.

La viveza, creo yo, es la habilidad mental para manejar los efectos de un problema sin resolver el problema. El hombre dotado de viveza, el vivo, no ejercita la inteligencia, sino un sucedáneo de la inteligencia, apto para entenderse con las consecuencia prácticas del problema, pero no con el problema mismo.

Dicho de otro modo, el vivo se mueve mentalmente en procura de cómo eludir los efectos de problema, de cómo (en la mejor de las hipótesis) volverlos beneficiosos para él ó (en la peor) de cómo desviarlos en perjuicio de un tercero. La viveza, pues, necesariamente se conecta con la moral. Sin el concurso del egoísmo no se puede ser vivo. Y para echarle el fardo al prójimo sin que este se resista, es imprescindible cierto grado de inescrupulosidad y hace falta practicar algún genero de fraude siquiera verbal.

Observado durante un corto plazo, el vivo da la impresión de haber obtenido éxito, de ser inteligente: se desplaza entre los problemas sin padecer las consecuencias o, mejor aún sacándoles provecho. Como el flujo de los efectos no se interrumpe, el vivo no puede entregarse a los ocios y recesos de la viveza.
De ahí que se los suele calificar de "despiertos". Aparenta una brillantez mental que engaña a las miradas superficiales. El inteligente, cuando está armando sus estrategias para atacar un problema, parece amodorrado y, en comparación con el vivo, un poco estúpido.

Cuanto más complejo sea el problema, mas exigirá del inteligente paciencia y esfuerzo, mas lo someterá al silencioso y tedioso análisis crítico y al constante repaso de los conocimientos. La viveza no puede permitirse esas demoras. Los efectos prácticos del problema no esperan mucho tiempo para hacerse sentir. De modo que el vivo está obligado a la rapidez y, consecuentemente,  a la improvisación de sus métodos por lo general empíricos. Otra vez el inteligente comparado con el vivo, parecerá lento y hasta torpe. Si los efectos del problema, por su magnitud o por su complejidad, sobrepasan las posibilidades de la viveza para eludirlos, para aprovecharlos o para torcerlos hacia un costado, el vivo, por fin acorralado como un estúpido, no sucumbe ni a la resignación ni a la violencia, no confesará jamás su fracaso, no devolverá las armas que esconde en su mente: buscará algún chivo emisario a quien cargarle la culpa.

En todas las sociedades conviven los inteligentes, los estúpidos y los vivos según proporciones distintas para cada una de ellas. Para Borges no había ningún italiano ni ningún judío estúpidos. Exageraba, sin duda. Pero ahora imaginemos un país ficticio donde, por razones genéticas o por razones históricas, los vivos estén en mayoría. Esbozaré la novela de lo que podría ocurrir en ese país imaginario.

Puesto que son mayoría unos vivos ocupan el gobierno. Y otros vivos los eligen.
Los vivos que los eligen, y por supuesto los estúpidos, incapaces de solucionar los problemas del país, los transferiría a los elegidos. Y los elegidos, como vivos que son, se dedicarán a lo suyo: ponerse a salvo de los efectos de los problemas, sacarles provecho o desviarlos hacia los demás, así sean vivos, estúpidos o inteligentes.

Durante un tiempo los estúpidos parpadearán de catatonia mental, los inteligentes se sentirán marginados y los vivos tratarán de imitar la viveza de los gobernantes. Mientras tanto los problemas, sin resolver, se acumulan, se multiplican, se superponen.

Stop

Hasta que, fatal, llega el día en que los problemas forman una pared compacta con un cartel que dice stop. Y ahí la sociedad se detiene. Entonces los estúpidos, si no se resignan, se vuelven violentos. Los inteligentes toman su valija y huyen. Y los vivos corren de un efecto a otro efecto vendando aquí, remendando allá, emparchando mas allá. Dejan los bofes en ese desesperado ir y venir por entre el caos de los efectos sin control. Y para disimular su impotencia recurren a los fantasmas de los chivos expiatorios y a un lenguaje esquizofrénico que, disociado de la realidad, seguirá pronunciando el discurso con que alguna vez embaucaron a la estupidez.

Estúpidos de brazos cruzados o de brazos armados, inteligentes en fuga, los vivos parlanchines y desesperados: tal sería la imagen de ese país ficticio caído al pie del ominoso stop. Para él no habrá sido una salvación, un grito de guerra: ¡La inteligencia al poder!! Salvo que todos los inteligentes hayan huido, hipótesis que no parece verosímil, la novela podría tener un final feliz.

sábado, 10 de julio de 2010

Mi Ciudad ... CARACAS


Cuando respires el aire fresco
Y sientas la suave caricia del viento.
Cuando veas sus montañas
que contrastan con el azul del cielo.
Cuando veas una vida distinta
Esa que yo tanto anhelo.
Cuando sientas mi nostalgia
Y oigas mis sollozos a través del viento.
Sabrás que estas en CARACAS 
Tierra de mis bellos sueños. 

sábado, 20 de febrero de 2010

Corazón o Cerebro???

Los Cerebros que se van y el Corazón que se queda.
Tiene que haber un momento preciso del día cuando toman la decisión. Quizás amanecidos una noche, al despuntar el alba miran al cielo y ven a Venus alineado a la Luna y al ir bajando su mirada verticalmente y enfrente a su casa, los cristales del auto rotos a pedradas. Ven mas allá: toda la fila de carros con las ventanas rotas; miran más aún y se topan con el horizonte de la urbanización tan nueva que prometía en anuncios a colores tranquilidad y seguridad para toda la familia bajo un nombre bilingüe de cache y ambigüedad, atributos que tanto nutren a los puertorriqueños: ¿Úcares Heights? ¿Alturas de Reinita Hills? ¿En cuanto me salió el pronto de esta casa? ¿Cuanto tiempo pasará antes de que me den un aumento para ampliar la marquesina y poder poner los dos carros adentro? ¿Cuantos años faltan para que la nena me pida el carro y vuelva un día de madrugada justo cuando la ganga de manduletes rompe-carros esté merodeando el vecindario y...? y debe ser un día, al amanecer, que toman la decisión de irse del país, todos esos hombres y mujeres que ahora no se llaman exiliados como los del siglo pasado, ni emigrantes como los de principios de siglo, ni tomateros como los de los años '50 y '60, sino "Cerebros".
Cerebros; esa gran masa encefálica que como nube nuclear se desplaza lenta y constantemente hacia el extranjero; esos sesos con patitas que se suben a diario a los aviones rumbo a otra vida: doctores a Dallas, profesoras a Boston, maestros a Rutgers, pintores a San Francisco, trabajadores sociales a Nueva York, enfermeras a Chicago, arquitectos a Miami, investigadores a Washington, sociólogas a México, ingenieros a Arabia Saudita, todos profesionales, porque "Cerebro" es aquí sinónimo de un graduado universitario o una experiencia profesional y abarca lo mismo policías, sicólogos, recién graduados que treintoncitos, y todos, a falta del tren de la ausencia, se montan en el avión del recuerdo.
Todos tienen algo roto, por eso se van; si no es el cristal del carro, es el matrimonio. Los Cerebros se mudan por muchas razones pero todas tienen que ver con la falta de algo. Con el trabajo que no le dieron porque para mala pata él pertenece al partido que perdió; con la seguridad que no existe en la casa donde la asaltaron a ella, tres veces ya; con la familia que no está porque al divorciarse, ella se casó de nuevo y se llevó los nenes y él está solo en la casa y además no quiere verle más la cara a ella. Entonces aparecen los anuncios que tienen sueldos de cinco cifras, gorditas ellas, y las promesas de un lugar donde no hay rotos ni en las calles.
Los Cerebros entonces empacan, cierran sus cuentas y se despiden. Siempre vuelan de día, porque llevan muchas cosas consigo en los aviones: libros, serigrafías, discos, fotos, y una exageración de ropa que no van a usar Allá porque en los lugares templados a donde usualmente se desplazan los Cerebros, la gente no se viste con tantos colorinches ni necesita, como los puertorriqueños, tener ropa distinta para treinta días seguidos.
Al llegar Allá, donde sea, los Cerebros consiguen bonitas casas que no necesitan rejas; por sus ventanas abiertas los pillos no entran pero las añoranzas salen. Cuando se mudan a un apartamento echan de menos los balcones del trópico pero enseguida aplastan esa nostalgia innecesaria porque se trata, después de todo, de no pensar en los espacios, sino en las especias y las especies, en el trabajo reproductor de bienes; en la buena calidad de los hospitales donde reproducirse, donde traer al mundo a sus pequeños herederos no es tan traumático como en la isla. Porque los servicios médicos de Allá siempre han de ser mejores que los de Acá, pero uno sabe eso sin haberse mudado. Lo dicen las revistas, la prensa, los que van y vienen.
Los que van y vienen son los padres de los Cerebros: En cuanto un Cerebro esta instalado invita a su Mama a que le visite. La Mamá llegará con sus bolsitas de café y harina de bacalaitos y con el libro de cocina que el Cerebro le pidió, porque viviendo afuera, los Cerebros deciden cocinar lo que jamás comieron aquí. Dependiendo de la edad, la Mamá le llevará o Cocina criolla o Del fogón al microondas, pero de nada le servirá al Cerebro, pues su Mama estará cocinando a diario las dos semanas que le visite. Cuando regrese a la isla la Mamá contará a todo el barrio "lo inmejorable" que es el estilo de vida del Cerebro, tan bien pagado que está, viviendo en ese lugar de lo más bonito y tranquilo.
Al cabo de unos años, los Cerebros tratan de visitar la isla y llegan con cámaras de vídeo directo al Viejo San Juan para enseñarles luego a los de Allá cómo es lo de Aquí. De pronto el conocimiento de los rasgos arquitectónicos coloniales cobra una importancia desmedida en la vida de los Cerebros y también las tradiciones y la música popular. ¿Popular? ¿La que se guarda en discos o la que se baila? No hacen distinción, toda la compran en CDes si la hay, y compran ron para llevarse, ellos que prefieren el vodka o la ginebra, compran ron para enseñar Allá qué es lo que producimos Aquí. Entonces, por primera vez, el santo y seña de ser isla, tropical y caribeña empieza a calar en la conciencia histórica de los Cerebros. La noche antes de irse le preguntan al hermano menor si él está estudiando sobre Puerto Rico y le pontifican sobre nuestra herencia cultural y el hermano no entiende qué rayos le pasa al Cerebro, el hermano tiene ya en la mirada el deseo de esa casa sin rejas, de ese apartamento sin balcón, callado y solitario, limpio y seguro donde el Cerebro pasa sus noches Allá donde pagan bien. No importa que allá también asalten, o maten o desmembren. Allá se paga bien.
Allá donde pagan bien uno tiene que acostumbrarse a que las cosas son diferentes. Allá nadie llega de visita de pronto, no hay fiesta espontánea posible. Allá los profesionales son muy educados y llaman antes de atreverse a presentarse en tu casa. "Allá yo conozco como seis parejas de amigos míos, todos en el área de Maryland y ¿tu sabes cual es el pasatiempo favorito de ellos?", dice uno de Acá, "reunirse una vez al mes a habla Puerto Rico. Eso, con Washington ahí, con el National Gallery, con el Smithsonian, con todos esos cines, y ellos que si la política, que si El Yunque, viendo videos de aquí".
Los Cerebros Allá empiezan a demarcar sus etnias y toman conciencia de quiénes son aunque no quieran saberlo. Pero eso no impide que puedan acostumbrarse Allá, o que llegue a gustarle su nueva vida, no, a todo se acostumbra uno y después de todo, uno se fue buscando una vida mejor, un aire de ciudad grande, un respiro de comunidad chica y eso, al menos, lo logró. Lo que sucede es que Acá uno se pregunta a cada momento, "¿y si yo me fuera?".
Porque los Cerebros se están yendo. A veces los vienen a reclutar un mes antes de la graduación; a veces se les cita por cientos a entrevistas en un hotel grande de la capital; a veces ven desplegado en el colegio el anuncio de un lugar desconocido en el mapa donde el salario le permitiría a uno tener además de la casa en la urbanización, una en la playa, y uno acepta enseguida ese trabajo, aunque entonces, viviendo Allá, ¿como ir a la casita de la playa?, nos preguntamos los que estamos Acá.
Aún no nos hemos ido los que vivimos Acá, pero estamos haciendo turno en la fila de las ilusiones cada vez que nos rompen los cristales de los Carros. Estamos listos pero dudamos porque, después de todo, uno tiene aquí... ¿Que, que tiene uno aquí? ¿Esto es una cárcel? ¿Por eso será que los titulares dicen "Fuga de Cerebros", no dicen "ida" o "viaje" sino fuga, lo que presupone encierro y augura libertad? ¿Uno se queda encerrado, o más bien enmarado, porque el mar establece el lindero geográfico que aísla y encierra? No, eso era antes, ahora con cualquier avión, uno da el salto. Entonces, ¿porque uno se queda? Si Allá es mejor y... Bueno, porque alguien tiene que cuidar a los papás, eso, ellos ya están mayores y no se van a acostumbrar por Allá. Además, alguien, pues, tiene que echar para adelante el negocio; montar un negocio en otro sitio es difícil y mira, mi hermana esta estudiando Derecho y yo la estoy ayudando y cuando se gradúe ella quiere trabajar con el Gobierno, ella tiene esos ideales de los jóvenes de ayudar al país... Yo, yo lo he hablado con los nenes y con mi esposa; Allá me ofrecieron un salario bien bueno para empezar, y con beneficios marginales tremendos, los nenes están locos por ver la nieve pero yo empecé este grupo de estudio con unos amigos, pensamos hacer una investigación sobre la preservación de los manglares; quizás cuando terminemos en un par de años...
Todas las razones tienen puntos suspensivos, todas las razones tienen forma definible, todas tienen un trasunto de emoción que no permite razonar lógicamente porque no se van todos los Cerebros de Puerto Rico, por qué no emigran todas las enfermeras mal pagadas de una vez, todos los policías maltratados para siempre, todos los profesores de literatura desconocidos en este país y preciados en el de Allá, todas las trabajadoras sociales frustradas con la burocracia y humilladas por jefes incompetentes, toda la gente de letras, de números, de cifras y computadoras, de estetoscopios y de tamices. Porque todos estos Cerebros también han visto la Luna alineada a Venus, amanecidos, pensando alguna noche, y alboreando junto a otro día han mirado un azul tenue e impenetrable y un amarillo brillante y antiguo empujar la oscuridad y anunciar otro día nuestro, y han visto los cristales de su auto roto y antes de pensar "esto es el colmo , hoy mismo lleno la solicitud" algo les ha impulsado a sentir "maldito sea, yo que hoy iba a ir mas tarde al trabajo, ahora voy a tener que estar en el taller de Tato en cuanto abra para que me arregle ese cristal" Y han tenido un latido fuerte de rabia e impotencia por la vida que vivimos ahora, vida que no augura nada seguro a pesar de los títulos, de las profesiones, de las urbanizaciones más remotas y ese latido sale al unísono de todas las casas, un son amelcochado con olor a café, un ritmo acompasado que anuncia que somos todos individuales Cerebros, pero que todos somos un solo Corazón, el Corazón que se queda.
Este es el que sale todas las mañanas en medio del tapón y sueña con que si volviera el Rey de España pintarían los edificios públicos, y si celebraran las Olimpiadas arreglarían las carreteras. El Corazón que se queda esta harto de los estudiantes maleantes en su escuela pero esta tan orgulloso del puñado de muchachos que ganaron el premio de la Feria Científica que vuelve todos los años a esa trapo de escuela aunque no tenga ni permanencia. El Corazón que se queda tiene dañado el aire acondicionado del carro pero con los chavos del part-time no lo va a arreglar, no, le va a comprar al nene un Nintendo para su cumpleaños. Tiene que hacer una segunda hipoteca a la casa pero así podrá comprar el terrenito en la falda del Yunque para cuando se retire o para cuando venga su hermano, el Cerebro, de Allá. El Corazón traga duro casi todos los días; trata de no mirar la portada del diario sensacionalista pero sus ojos no pueden evitar las grandes letras rojas que gritan: Asesinado, Baleado, Víctima, Muerte; entra al supermercado y sus ojos no pueden sino brotar de las cuencas al ver como han subido los precios de semana en semana, como cada vez ponen mas tomates blanditos y mas lechugas podridas las grandes, magnificas y poderosas cadenas de supermercados y uno, que remedio; llega a la casa y encuentra que el teléfono no funciona pero al menos no se han llevado el agua estos días; sale al patiecito y ve que el perro del vecino escarbo en la reata y lo que iban a ser flores son tallos mordidos; mira el cielo del atardecer y ve que por primera vez el palo de limón tiene frutos y recuerda que en su casa, cuando chico, había un palo de limón ¿O era en la casa de la abuela? Y esa noche cuando llama al Cerebro Allá, lo primero que le dice el Corazón es que el palito ya va a dar limones.
Para que los limones y otros árboles den frutos, a veces se les hace una encerrona. Si no acaban de florecer, se les tapa; se les ahoga toda posibilidad de sol y luz y aire y ellos, enloquecidos, creen, sienten -porque se sabe que sienten en lo mas intimo de sus células- que van a morir, y en un ultimo empuje de vida, echan flor, para reproducirse como Dios manda; entonces los destapan, y viven para dar frutos.
El Corazón que se queda también ha creído a veces que se va a morir, también ha estado a punto de apagar la vida e irse, pero luego, al escuchar su propio latido, ha mirado dentro de sí y ha visto las minúsculas flores que auguran que de alguna manera todavía hay frutos que dar, dulces o agrios, qué importa; el año en la cual le toca ser anfitrión del Cerebro que viene.
Los Cerebros que se van regresan en Navidades con los regalos más hermosos que compraron a descuento en unas tiendas de fábula que solo ellos conocen Allá; el Corazón que se queda les espera con un ron cañita de bienvenida, hecho por un jíbaro que solo él conoce, Acá. Los Cerebros tienen muy desarrolladas las piernas porque están siguiendo un régimen de salud y con ellas caminan y corren hacia el progreso. El Corazón tiene muy desarrollados los brazos para abrazar a los Cerebros que tanta falta le hacen, que seguro tuvieron que irse, que están bien Allá, y quizás estarían mejor Acá, pero que quién sabe.
Juntos de nuevo, el Corazón y el Cerebro irán por los de las costas a comer de la manteca que nos une, caminarán por las calles del Viejo San Juan tomando fotos que sus nietos encontrarán años después en alguna gaveta y comentaran a viva voz sobre la política y la sociedad de su país mientras leen los diarios llenos de noticias sobre los legisladores, los bailes de beneficencia y los artistas del momento.
Entonces, luego de los pasteles y el lechón y del brindis del Bohemio, el Corazón llevará al Cerebro al aeropuerto y después de pasar la maquina de Rayos X que no permite que uno lleve alimañas Allá en las frutas y plantas (no importa cuantas alimañas vengan de Allá para Acá en Primera y en turista) le echará en el bolso de mano una lata de café donde irán escondidos docena de limones "para que seas el primero en probarlos”, le dará un abrazo que dure todo el año y le prometerá que irá a verlo, sin falta, este año, sí. Mientras el Cerebro se acomoda en su asiento y se pone el cinturón de seguridad, el Corazón enfilará rumbo al trabajo que quizás debería dejar y buscarse algún otro pero que total, da para sobrevivir y además si uno nació para Corazón, aquí se planta y aunque en algún momento se haya ido, de verdad o en ilusiones, a fuerza tuvo que regresar. El irse como Cerebro no remedió el vacío. El quedarse como Corazón quizás no le permite llegar. Pero uno sigue, en el tapón, en el calor -el mes entrante hago un préstamo y arreglo el aire. El Cerebro ya se eleva sobre la isla, saca la cámara y hace una ultima toma panorámica antes de ponerse a preparar el informe que tiene que dar mañana en el trabajo; el Corazón entra en el túnel de Minillas, oye las bocinas, hace un gesto de resignación, busca bajo el asiento un cassette de Lucecita, lo pone y rompe a cantar con ella: "Que te parece Cholito, que te van a desterrar, como si la ausencia fuera, remedio para mi mal..."
- Magali García Ramis. "La ciudad que me habita" 1997.

domingo, 31 de enero de 2010

Fundación Santa Teresa

Hablando de propuestas, de soluciones... de poner orden en este caos.

Fundación Santa teresa es un ejemplo a seguir, formada por líderes realmente comprometidos con el país, que no se quedaron a esperar la intervención de las autoridades (que nunca iban a llegar, o si llegaban, no iban a hacer nada), decidieron tomar el asunto en sus manos y resolver.

En serio es un caso digno de admiración y conocimiento de toda la población, les pido que se tomen el tiempo para enterarse de todo lo que tiene que ver con esto, su historia, cómo se llevó a cabo, toodoooo, en serio necesitamos líderes que hagan cosas como estas!.

CASO: Proyecto Alcatraz y Urbanización Camino real!!!, de Fundación Santa Teresa.


Para mi:
-Proyecto alcatraz: una excelente forma de disminuir la delincuencia en el país, comenzando por acciones locales, como este municipio.
-Urbanización Camino real: para transformar los barrios en urbanizaciones, una manera no solo de cambiar el lugar en donde viven, sino la forma en la que viven.

Santa teresa no se conformó con manejar la situación de invasión, sino que tomo la iniciativa de proveerle a este grupo de personas las herramientas para cambiar de situación económica-social, les imparte talleres educativos, de prevención de embarazos en adolescentes, creación de habilidades que puedan ser utilizadas para el sustento, valores, etc.. Proporciona becas educativas a los niños del sector...

Es un ejemplo de cómo si se puede mejorar... si se puede!

viernes, 29 de enero de 2010

"Y nadie se alarma más de la cuenta"

En general, el país está pasando por muchas situaciones difíciles, han habido racionamiento de luz y agua, devaluación de la moneda, cierre de medios de comunicación, expropiaciones de empresas privadas, inocentes heridos, protestas, etc... Pero hay algo que realmente está fuera de control!!! y es la inseguridad.

Desde que regresé de pasar unos días fuera de este adorado tormento llamado Venezuela, creo que estoy como más sensible a todo lo que sucede a mi alrededor, ahora creo que la situación se ha vuelto insoportable! ya no es un lugar donde podamos vivir, al menos decentemente.

Se que muchos dirán que estoy exagerando, pero les digo que no es así.... me explico:

Yo creo que eso mismo de pensar que la cosa "no está tan grave!", es en parte lo que nos ha llevado a estar donde estamos. Creo que los venezolanos nos hemos forjado nuestro propio destino con la "capacidad de adaptación", "conformismo" y "mala memoria" que tenemos ante las situaciones político-sociales que se presentan en el país.

El oficialismo sabe ésto y lo usa a su favor, por esto ya es costumbre hacer los anuncios los viernes, o antes de carnaval, o semana santa, o antes de cualquier época de vacaciones, porque sabe que cuando regresemos ya se nos habrá olvidado, o que ya estamos tan acostumbrados a que haga lo que que quiera con nosotros que ya ni le paramos, sabemos que igual va a seguir haciendo lo que le provoca.... y lo sigue haciendo.
Si los venezolanos como colectivo supiéramos lo que queremos para el país en un futuro, no permitiriamos que pasara todo esto. Me explico, si no tenemos en mente al "país ideal" no tenemos con qué comparar nuestra situación actual, entonces obviamente nunca vamos a pensar que estamos mal, y le seguimos pasando cosas y cosas.

Por ejemplo, si todos tuvieramos claro que "el deber ser" es que podamos salir a la hora que queramos a la calle, para ir a donde queramos, sin tener que preocuparnos por que nos vayan a robar, asaltar, secuestrar, violar, o matar! en estos momentos todo estaríamos de acuerdo en que la cosa esta MAAAAALLLLL, pero grave!, poque estas son cosas cotidianas. Pero en cambio, nos hemos ido acostumbrando gradualmente a que primero no podemos dejar la reja abierta de la casa, luego a que no podemos pasar por tal lugar porque es peligroso de noche, luego a que es peligroso de día, luego a que en ningún lugar estas seguro, y así sucesivamente... hasta decir: "bien gafo! obvio que lo iban a robar, el sabia que no debía estar por ahí a esa hora, tiene que darle gracias a dios que no lo mataron". Ahora díganme ustedes?.

Si todos tuviéramos en mente "el deber ser" de todo lo que pasa a nuestro alrededor, tendríamos metas concretas por las cuales luchar, para exigirle a los gobernantes... desde hace tiempo no voy a una marcha, porque siento que no conseguimos nada con eso, nunca el mensaje ha sido claro, siempre se marcha por algo utópico como "la libertad!", a veerrrr, que tipo de libertad quieres? que no te hace sentir libre??, "justicia!" ajaa! que tal si pedimos que liberen a tal o cual preso político, o que se realice un debido proceso judicial, que se haga un sistema penitenciario que realmente reincorpore a la sociedad a los "delincuentes", no se, cosas así.

Me gustaría que en conjunto a las marchas, con un buen mensaje de bandera, se incorporen propuestas, que de igual forma no sean utópicas, y que sean acciones concretas que puedan sacar este país adelante, y que nos acerquen a ese "país ideal" que todos tenemos en mente, pero que olvidamos frecuentemente y que por eso no lo hemos exigido como debe ser... Se que este mensaje y lo que pido también es un poco utópico, y quizás no haya expresado bien lo que quería pedir, pero por algo se empieza no?.

Talento nacional, problematica nacional:

sábado, 10 de octubre de 2009

Mi "loco persistente"

Slumdog Millionaire… Excelente película!!!!, una de las mejores que he visto en mi vidaaa, lo máximo en serio.
Es lo máximo porque además de ser demasiado buena, tiene demasiadas cosas que son importantes para mí, que mueven mi mundo….

Comienzo con un tema que quizás es demasiada realidad con una solución demasiado utópica juntas… La pobreza en la que viven millones de personas en este mundo… Las injusticias, la explotación de menores, la situación precaria de vida, el no tener que comer, donde dormir, bañarse, estoy hablando de personas que no tienen los recursos para cubrir sus necesidades básicas… personas que no viven sino sobreviven, que su decisión diaria es pelear o morir… Donde no hay oportunidades, no hay opciones… No hay instituciones públicas que hagan algo… no hay sistema que aporte soluciones…

Es la realidad en la que vivimos!!, quizás los que podemos leer éste blog no la tengamos tan cerca, o simplemente nos hacemos los locos, pero es como en la física, el hecho de que no veamos algo no quiere decir que no exista…. Los Caraqueños tenemos una muestra de ello, los llamados “barrios”, que todos los días vemos, algunos desde afuera, otros desde adentro…

El hecho es que desde pequeña me han llamado la atención su existencia, a medida que fui creciendo y fui escuchando de la realidad que se vive dentro de ellos, para mí era inevitable no pensar en cómo se puede cambiar esa situación, cómo se puede cambiar aunque sea un poquito la realidad de esas personas… Yo quiero ayudar a cambiar eso, quiero aportar soluciones, quiero solucionar… pero aquí es donde entro en pánico, porque no se cómo hacerlo, y sé que yo sola no puedo… espero en un futuro encontrar un camino…

Por otro lado, me encanta de la película la historia de amor que viven Jamal y Lakita!!!... es simplemente hermosa!, de pana el destino, “Destiny” me encanta esta palabra, muchos podrían refutarla pero no me importa… hoy pienso que de pana existe, creo que algo, de todo lo que vivimos, debe estar escrito, no se... es como, cuando queremos algo desde el corazón estamos destinados a hacerlo realidad, el destino para mí son las situaciones y las oportunidades que van a estar siempre allí a favor de que ese algo se haga realidad, pero definitivamente depende de nosotros que se haga realidad.

Jamal siempre la buscó, a los años volvió a la ciudad a buscarla, fue cada tarde a la estación del tren a esperar que llegara, fue al programa de televisión que a ella le gustaba para que ella pudiera encontrarlo, y finalmente ella fue a buscarlo, pudo simplemente no haber ido, haber decidido dejar pasar su oportunidad, pero lo hizo…

Quizás destino es eso que sabemos que queremos, algo que no lo piensa la cabeza, que no lo creamos nosotros, sino que sale del corazón, debe de ser allí donde está escrito… y sale de nosotros, que simplemente está ahí y no sabemos cómo llegó…

Más allá del destino me encanta Jamal, siempre tan persistente, tan pendiente de ella, que tomó la decisión de hacer cumplir lo que estaba escrito, que no se conformaba con buscarla, la encontraba!!… siempre la encontró, ese era el destino…

Desde mi punto de vista, esta película es una muestra de lo que yo creo que es el amor… Es la persona con la que queremos compartir al final del día, con quien no importar por lo que hayamos pasado, no importa cuánto dinero tengamos, las cosas que hayamos alcanzado, las que hayamos perdido, que todo lo que tengamos no vale nada si no estamos con la persona que amamos… Esa persona le da sentido a tu vida…

No sé si después de esto sea necesario decir que el amor es un aspecto importante de mi vida, y quizás el más importante, quiero encontrarlo, quiero vivirlo… quiero compartir mi vida con mi “loco persistente”, que disfrutemos y valoremos nuestra presencia, y que lo demás no importe… que él sea lo suficientemente persistente para que se haga realidad… Más allá de lo que yo diga o lo que yo haga, más allá de las circunstancias…

La película también muestra otras verdades de la vida, quien obra mal le va mal, quien hace el bien le va bien… tan simple como eso.

Y creo que fin…. Si no han visto la película uuff se la recomiendo 100%... muy muy buena.